Este recorrido tiene la particularidad
de llegar a las Cataratas como se hacia antiguamente,
un camino en pleno corazón de la Selva
Misionera. Partimos desde nuestro hotel y a
7 kilómetros del centro de la ciudad
de Puerto Iguazú, nos internamos dentro
de la Selva en unidades 4x4 en la intersección
de la antigua seccional de guardaparques donde
aún se yergue entre las lianas rodeado
de plantas de cítricos y bananas, mudos
testigos de un pasado seguramente lleno de hazañas
que hoy la selva trata de cubrir con un manto
de silencio. Luego de un recorrido de 3km entre
pantanos y sonidos deslumbrantes, el jeep se
detiene y descendemos a caminar. A pocos pasos
vemos un árbol de Yerba Mate silvestre
y una hormiga Tigre nos asombra con su tamaño
descomunal (3cm aprox).
Seguimos andando nuestro camino. Ahora nuestro
guía nos cuenta del curioso desarrollo
de las lianas y entendemos porque la historia
de Tarzán es un tanto exagerada. Algunos
kilómetros mas adelante por el nítido
contraste con la tierra roja reconoceremos el
Nahu, la arcilla que los nativos guaraníes
utilizaban para modelar sus vasijas. Los Helechos
arborescentes también nos hablan del
pasado, pero de uno aún más distante,
de cuando los dinosaurios habitaban la tierra.
Este camino también sabe de maderas y
de jangadas: inmensas balsas formadas por los
troncos de los colosos arrancados de la selva
como único modo de llevar el preciado
fruto de esta tierra hasta el Puerto de Campana
cerca de Buenos Aires. Era un viaje que mucho
tenia de epopeya. De ahí 'el abra del
Vasco', una herida que la selva aun no logra
cicatrizar y que nos revela los tiempos previos
a la formación del Parque. Cuesta creer
que este tranquilo y silencioso paraje conoció
alguna vez el trajín de los ruidosos
carros tirados por bueyes y el sordo martilleo
de las hachas. Los años pasaron y apenas
quedan rastros de ese pasado escrito por hombres
que parecían no temerle a los peligros
de la selva.
Seguimos avanzando y cada vez estamos más
cerca de nuestra meta. Ahora un viejo cartel
oculto entre la maraña nos indica, como
antaño, la proximidad de las Cataratas,
luego de lo que seguramente por aquella época
debió haber sido un largo viaje y no
sin dificultades. ¿Pero cabe alguna duda
de que la vista que deleitó los ojos
de los primeros visitantes tanto como hoy deleita
los nuestros merecía el esfuerzo?
Lo importante del sendero que recorremos, es
que nunca está igual y día a día
nos presenta un paisaje y descubrimientos diferentes,
como el rastro de un mamífero de gran
porte, o las luchas territoriales o una noche
de gran cazada. Cada uno de estos detalles serán
señalados por guía. Durante el
recorrido nos servirán un excelente Mate
Cocido acompañado de las incomparables
Chipas Lugareñas. Luego de 11km llegamos
al final de este fascinante recorrido, sintiéndonos
como verdaderos Pioneros de las Cataratas.
Esta recorrido culmina frente del Pórtico
de entrada del Parque Nacional Argentino, donde
seguiremos con la visita a la 8 Maravilla del
Mundo: Las Cataratas del Iguazú. Recomendaciones:
Para disfrutar de este paseo recomendamos usar
gorro de sol, bloqueador solar, anteojos de
sol, calzado tipo deportivo y repelente.
Recorrido aproximado de 2 hs.
Llevar documentos/pasaporte para todos los paseos.